Menu
RSS

CONVERSACIONES CON KEVIN SCOTT


Antes de que me vaya tengo que ver un tigre

Yo disfruto mi tiempo aquí en la selva, es una pena que usted me diga que no voy a poder estar más aquí, ustedes realmente son gente buena, me gustaría estarme por más tiempo, pero si usted dice que lo mejor para mí es irme, yo le creo. ¿Usted vendrá a visitarme?

CONVERSACIONES CON KEVIN SCOTT


NOTA INTRODUCTORIA:

La parte sustancial de las sucesivas conversaciones con el ex soldado norteamericano Kevin Scott, pronto a ser liberado, se encuentran recopiladas en el siguiente documento, que damos a conocer a nuestros lectores por considerarlo de interés general.

El texto se elaboró con el contenido de sus respuestas, procurando ser lo más fieles posible a su versión. Las grabaciones de su voz existen. Es probable que el lector encuentre algunas incoherencias, las cuales preferimos a propósito conservar. Ellas tienen origen en las limitaciones del norteamericano para expresarse en el idioma castellano. Al traducir sus respuestas del inglés, evitamos al máximo forzar de algún modo lo que haya querido expresar.

Para nosotros está claro que se trata de un hombre que hizo suyos, por decirlo de algún modo, aquellos versos de Vagabundear, la canción de Juan Manuel Serrat: Harto ya de estar harto, ya me cansé, de preguntarle al mundo por qué y por qué. La rosa de los vientos me ha de ayudar, desde ahora vais a verme vagabundear. Kevin, después de haber pertenecido al cuerpo de Marines de los Estados Unidos y haber participado activamente en la guerra contra el pueblo Afgano, devino en el folclórico gringo, mascador de chicles y fumador de marihuana, que con un morral a la espalda, bluyines y unos cuantos dólares en el bolsillo, se lanza a conocer y recorrer el mundo, con una concepción muy particular sobre la vida. Nuestro encuentro con él nos revela parte de su historia, a la cual, con toda seguridad, podrá añadir los días pasados en la selva colombiana con nosotros.

No puede achacarse a nuestra responsabilidad si no ha podido irse antes. El gobierno de Juan Manuel Santos atravesó cuanto obstáculo pudo a la conformación de la comisión humanitaria que lo recibiera. Nadie puede desconocer lo que significa que un joven ex militar de los Estados Unidos, recién licenciado de Afganistán, en donde trabajó como zapador al lado de las fuerzas especiales, aparezca deambulando cualquier día en medio de una zona de vieja confrontación entre el Estado colombiano y las FARC. ¿Un comando de fuerzas especiales? ¿Un caza recompensas? ¿Un agente de la CIA? ¿Un mercenario o contratista?

Tal vez sea Kevin un gringo típico de esos que a veces nos trata de estereotipar Hollywood, bueno, ingenuo, noble y despistado. Probablemente su vida hubiera sido otra si hubiera contado con la posibilidad de acceder a la universidad al terminar su secundaria. Pero la verdadera naturaleza de su país de origen está produciendo en serie, seres como él, individuos destinados a desechos, una vez lo mejor de ellos ha sido exprimido para beneficio de unos cuantos potentados que se llaman a sí mismos patria. Por fortuna, aún vive, convertido en hombre de paz y libre. Otros no cuentan con tanta suerte, terminan masacrando compatriotas suyos en cualquier calle con su fusil de francotiradores.

Seguimos a la espera de que el presidente autorice los necesarios protocoles de seguridad y de vía libre a la comisión humanitaria que vaya a recogerlo.

Mientras tanto, dejemos que sea él quien tome la palabra en adelante.

 


MI VIDA EN AFGANISTÁN:

Mi unidad empieza la misión en Afganistán. Empezamos con un total de 38 personas en mi pelotón, y la compañía a que pertenecíamos era de 170, y estábamos desplegados en un batallón. Personalmente pienso que no estaba entrenado lo suficiente para estar allí y terminé en Agosto del 2010. Salí rápidamente para Alemania y tres meses después regresé a Afganistán, en noviembre de 2010.

Tenía 24 años. En Afganistán, primero, yo no sabía exactamente lo que estaba haciendo en la guerra, estuve en una unidad de Lombat, sin mujeres, durante 12 meses, desde noviembre del 2010 hasta noviembre de 2011. La mayoría de la gente con la que yo trabajé en Afganistán, sentía que estaban allí en el ejército únicamente para ganar dinero y no realmente para hacer un trabajo como tal. Yo empecé a trabajar para proteger los vehículos de los minados, y todos los equipos eran nuevos para mí y tenía que aprender a usarlos. Fueron muchas las misiones que cumplí con los equipos para detectar minas y bombas. Los primeros meses, donde yo estaba, estábamos quietos, porque hacia demasiado frío y no hubo contacto ni con bombas ni con el enemigo desde noviembre hasta mediados de febrero. Esa parte del despliegue era muy aburrida, en los vehículos no hacia ni una pisca de calor, algunos días estábamos por debajo de los 0 grados. 

Los Talibanes nos empezaron a hostigar a mediados de febrero, principalmente en las ciudades Baraki, Barak y Charkh, zonas afganas de bastante peligro. Desde ese tiempo hasta ahora, íbamos y teníamos contacto casi todos los días. La mayor parte de las misiones en esas zonas peligrosas eran muy largas y pasábamos 24 horas viajando sin dormir nada, buscando bombas. La misión más larga que cumplimos duró 4 días, pasamos 96 horas sin dormir. Yo, como  soldado, tenía que seguir los órdenes e ir a cualquier lugar que me ordenaran.

Mi arma personal allá en Afganistán era una carabina M-45.56, arma semiautomática con mira de punto rojo CCO (M86). Tenía 13 proveedores de 28 cartuchos, un total de 364 cartuchos. Las armas en los vehículos eran ametralladoras 7.62 240B, conocidas como M2. Principalmente nuestra munición en los proveedores eran perforantes incendiarias o API (Armed Piercing Incendiary).

Caímos en una primera explosión al terminar febrero, aproximadamente a un kilómetro de Charkh. Allí salió lesionado el chofer del primer vehículo y mucha gente quedamos aturdidos por la bomba, perdimos el detector de minas, el detonador y el vehículo. Esta era la primera explosión contra nuestro despliegue, me separaban solo dos vehículos, era demasiado grande, como de unos 100 Kilos.

En Afganistán, la mayoría de las veces, el enemigo aprovechaba usando bombas para comprometernos físicamente y no en una lucha con armas de fuego, ya que nosotros estábamos bien armados y entrenados para disparar. El 22 de marzo de 2011 fue un día difícil para todos nosotros. Después de una misión en Charkh, nos lanzaron un rocket contra nuestro primer vehículo. Un pasajero y el chofer del vehículo perdieron la cabeza, ambos murieron al instante. El artillero de ese vehículo quedó perplejo y cubierto en sangre, por lo cual no quería comprometerse en las siguientes misiones por lo riesgoso que era para todos. Aquel día perdí a dos amigos y nuestro pelotón tomó dos semanas de receso después de eso, y servicios fúnebres.

A principios de abril regresamos a otra misión en la misma área. El 6 de abril de 2011, antes de que viajáramos de retorno a Charkh, nos intentaron hacer lo mismo que lo del 22 de Marzo, pero por fortuna no lo consiguieron. En el despliegue de ese día yo iba manejando el último vehículo y mi artillero era la persona de la primera explosión. Sucedió alrededor de Barak. Ellos dispararon un cohete RPG-7 a mi vehículo, entonces yo paré de inmediato y vi con un visor al que nos estaba disparando. Le ordené a mi artillero que disparara desde adelante del carro, nos quedaba a unos 300 metros delante de nosotros. Las calibre 50 mataron al tipo del rocket y destruyeron toda la casa desde donde nosotros estábamos recibiendo fuego de AK-47.

Ese día estuvimos comprometidos con el enemigo y de igual manera le devolvimos el fuego. Nosotros nunca disparamos primero, por las reglas del combate, y la necesidad de identificar positivamente al enemigo que nos está disparando. Entonces, básicamente, siempre los Talibanes nos disparan primero con Ak-47 o rockets, para hacernos echar hacia delante y caer en los minados.

Nosotros buscábamos en las alcantarillas, carreteras pavimentadas y destapadas, los alambres, componentes de bombas, dispositivos de activación y personas que colocan las bombas y hacen los huecos para las mismas. La mayoría de las bombas son imposibles de encontrar y algunas,  yo creo, estaban allí desde la guerra anterior con Rusia. La mayoría de las personas del Talibán saben dónde pusieron ellos las bombas más grandes.

Después de la misión nosotros intentamos relajarnos y disfrutar del poco tiempo libre que nos quedaba. Una vez conocí una muchacha, que era bonita y trabajaba en Afganistán, en las cocinas de Macedonia. Su nombre era Sonia, de vez en cuando la pasaba con ella, era la jefa de la cocina, es una triste historia. 

A finales de julio ella fue violada y asesinada por dos trabajadores de Macedonia. Le pegaron con un martillo en la parte de atrás de la cabeza, porque su marido los estaba estafando. Esto iba contra su religión musulmana, de donde era ella. Esto pasó mientras yo estaba en una misión y los amigos de ella me acusaron de haber hecho eso porque yo hablaba con ella. Todos querían tener sexo con ella, pero yo no sabía que ella quería algo conmigo. Yo nunca tuve sexo con ella.

De cualquier manera, desde abril hasta finales de julio fue difícil, y no recuerdo mucho porque nosotros viajamos a nuevos lugares, al otro lado incluso, hasta la capital de Afganistán. Kabul es una ciudad vieja, la gente desecha las cajas y basuras por todas partes, lo que no usan lo botan a las calles. La mayoría de las cajas estaban  vacías. Nunca tuvimos contactos en Kabul, la mayoría de las veces estaba quieto y perdiendo tiempo. Afortunadamente nunca me pasó nada y pude seguir casi todas las misiones que nosotros teníamos.

De las 38 personas que éramos, más de la mitad de ellos sufrieron con las explosiones de las bombas, contusiones, piernas rotas, espina dorsal o heridas. Sólo dos de los 38 murieron en marzo. El 8 de agosto de 2011 viaje a Estados Unidos por 14 días de vacaciones, después de 8 meses de nada más que  trabajo, heridas, mentalmente agotado, frustrado y fatigado. El 8 de agosto del 2011 disfrutaba no estar en Afganistán todavía.

Es el mismo día que a mi sargento del Pelotón, SFC Taylor, un hombre pequeño y negro, le pegaron con un 83 mm en la cara, rasgándosela, y también al chofer, quemándole las manos y los huesos con quemaduras de tercer grado. Se suponía que yo debería estar manejando ese día y no estar en vacaciones. Difícil, porque se suponía que yo debería ser el responsable allí. Mis manos deberían estar quemadas ahora, pero tuve suerte. Nadie me lo dijo, hasta que volví a Afganistán, después de los 14 días de vacaciones en los Estado Unidos. Al día siguiente de mi llegada continué con las misiones.

En Mayo de 2011 Osama fue muerto por un grupo compuesto por Fuerzas Especiales que operaban en la FOB Shank. Yo iba siempre delante de sus despliegues y no conocíamos mucho sobre sus misiones, pero supe que se trataba de una operación secreta del cuerpo sexto de los Navy Seals, un grupo especial que estaba siempre dentro de nuestra unidad, con accesos restringidos, y separados por grandes cercos. Nosotros estábamos a 50 km de la frontera con Pakistán, un  terreno difícil y de muchas montañas al este de nosotros.

Raramente operábamos allí porque el terreno era demasiado peligroso.

Después, ese mes, me parece que todos los del equipo 6 de los Navy Seals murieron en Wardak, en un helicóptero Chinook, por un ataque de rocket lanzado por los Talibanes. Yo pienso que el trabajo prioritario fue de nuestro ejército, valía la pena el dinero por la muerte o captura de Osama Ben Laden. La Armada recibió el dinero en lugar de las Fuerzas Especiales del Ejército.

Desde Agosto a noviembre, en Afganistán, estuve algunas veces comprometido, una vez fueron 8 horas con mi arma cerca de los FOB Shank, a 25 kilómetros de una carretera destapada. Nadie murió allí. Principalmente los Talibanes nos atacaban con cohetes y AK -47 y nosotros con calibres 50 ametralladoras M4 y granadas de 40 mm. El enemigo nos estaba esperando de 50 hasta 600 metros, esto era muy peligroso. Mi última misión en las montañas duró 3 días.  Esa puta misión era para apoyar otra unidad Fantasma FOB, no se supo cómo hicieron el trabajo,  ya que no tenían mucho entrenamiento en este tipo de operaciones. Nos tomó unas 15 horas para llegar allí hasta donde estaba la unidad Fantasma FOB.   

Después hicimos un paso por montañas de unos 2000 y 3000 metros. Los dos primeros vehículos volaron hiriendo los dos choferes y el tipo del EODL cayó con nosotros en un hueco rompiéndose una muñeca. Nosotros pedimos apoyo por el radio a la unidad Fantasma para recuperar los dos carros, tuvimos que ir hacia la unidad Fantasma en un solo carro. Cuando llegamos donde ellos, se encontraban asustados. Nos dijeron que no podían recuperar ningún carro pero que lo iban a intentar. Tras 48 horas en la misión nos devolvemos y pasamos la montaña. Nuestro Wrecker (carro para recuperar otros vehículos) quedó averiado en la montaña.

A mediados de Octubre empezó a nevar. Después regresamos al FOB Shank, sin ningún apoyo, fueron 9 horas manejando y sin dormir. Nosotros fuimos por combustible para regresarnos, esta misión le correspondía a otra unidad.

Después nosotros guardamos los equipos y las armas para regresar a Alemania en Noviembre. En Afganistán había mucho trabajo reparando carros, armas y realmente también el resto de equipos.

La mayoría de nuestros vehículos constantemente explotaban las minas y recibían fuego de mortero. Claro que pocas veces hubo heridos y muertos. Después de las misiones intentábamos dormir. La responsabilidad de todo el personal y las misiones recaían en nosotros.

Yo siempre quise disparar el rocket antitanque, pero nunca tuve la oportunidad, porque nuestro puto teniente tenía que darnos la orden para dispararlo. Me disgustaba por  momentos, pero a mi comandante le gustaba yo más como chofer, y además porque era bueno con el radio de comunicaciones. No sé, pero a ratos pienso que disfrutaba estar en Afganistán, buscando bombas, a pesar de lo peligroso que era. Además que nunca había entrado en combate directo.

En abril y mayo de 2011 me desempeñé como artillero, estuve en unos cuatro combates como artillero del calibre 50 y el 2408. Es muy difícil ver la candelacuando nos disparan a unos 300 a 900 metros. Yo principalmente hice fuego de apoyo, como artillero, y pienso que nunca maté a alguien. No tuve que pedir apoyo a los helicópteros de ametralladoras calibre 30 o a los bombarderos, solo unas cinco o seis veces  realizaron este despliegue. La mayoría de las bombas que encontramos las hicimos explotar en el lugar con C4 o granadas incendiarias. Esto documentaba la dimensión de la resistencia en el área específica. Las que no encontrábamos nos herían o destruían los carros cuando las pisaban.

Usted podría decir que mi unidad era como  cebo de tiburón para el enemigo por la forma como nos trataba el ejército. Hicimos misiones nocturnas usando visión nocturna mientras caminábamos y manejábamos. Manejar con visión nocturna es como un dolor de estómago, la visibilidad es muy limitada, el calor emborracha y produce ganas de vomitar. En 365 días hicimos unas  260 a 270 misiones aproximadamente. Esto quedó consignado. Pelotón 1 St pelotón 541 Compañía de zapadores RCP 38.

Yo doy  testimonio de la cantidad de gente que muere en Afganistán. Principalmente,  los Talibanes  disparan indiscriminadamente, matando civiles inocentes, mientras que nosotros sí identificamos los objetivos enemigos. Para la gente inocente esto es realmente una pesadilla.   

Sí, un Talibán puede matar colombianos, o muchos americanos, o alguien más. Ellos no diferencian ni a los afganos, los afganos muertos son extremistas. Como me dijo un amigo, yo espero que usted no está planeando trabajar en Afganistán, allá es peligroso, mucho más peligroso que Irak.    

 


VIDA EN EL EJÉRCITO DE LOS ESTADOS UNIDOS

Mi vida en el ejército fue difícil. Yo ingresé una noche, después de que terminé la secundaria, en agosto de 2009. El 23 empecé el entrenamiento. Dos semanas de entrenamiento en Missouri.Hacía mucho frio y eran muchos ejercicios físicos. No me podía estirar y me jodí a la altura de la ingle. Seguí entrenando por siete días más, hasta que ya no pude caminar más, tuve que andar seis meses en muletas y bajo vigilancia. Las nuevas unidades continuaron entrenando. Me encontraba deprimido, saber que no podía continuar el entrenamiento.       

Finalmente me sané y acabé el entrenamiento en agosto de 2010, después de 9 meses en Missouri. En medio del invierno, bajo 30 grados, con nieves y ventiscas, y en verano, cuando yo continúe el entrenamiento, eran demasiados los gritos del sargento directamente en las orejas, diciéndole a uno qué tiene que hacer, ejercicio físico, empujones, correr, marchar y memorizar las órdenes. Tiene  uno que ser capaz de soportar mucho peso a la espalda mientras realiza sus cosas y tareas durante el día. La tercera semana se entrena disparando con las armas, calificando la exactitud. Carabina M4 5.56, fusil M16 5.56, ametralladora automática 7,62  240B, ametralladora automática 5.56 M249, lanzagranadas automático de 40 mm MK 19, ametralladora automática calibre 50, y como armar las Claymores y disparar rockets de 80 mm AT4, no recuerdo más.

Después tres semanas de entrenamiento, con armas y prácticas de marcha por el bosque, con arma y equipos pesados de 20 Kg, municiones y placas pesadas, con mal tiempo y temperaturas extremas, trabajando en equipo en misiones de entrenamiento. Durante el entrenamiento tiene que levantarse a las 4 de la mañana y afeitarse la cara todos los días, después ejercicio en grupo durante una o dos horas.Después nos daban 5 minutos para desayunar, mientras el sargento nos acosaba para comernos el desayuno. Después se entrenaba cualquier cosa durante el día (cámara de gases, clases de armas etc.), el almuerzo también en 5 minutos, gritándole a uno en el oído “rápido flojos”. En los cuarteles solo se reciben llamadas o correos si su familia decide escribir o llamar, los míos no lo hacían a menudo. Para bañarnos teníamos una hora para todo el personal, de 9 a 10 de la noche. Después dormíamos máximo siete horas para repetir lo mismo el siguiente día. Yo pasé por esto 9 meses, 6 meses de eso en las muletas, adolorido, por la fractura de la pelvis.

Después de las 7 primeras semanas de entrenamiento vienen 2 semanas de especialidad. Yo escogí explosivos (ingeniero de combate). Explosivos 12 B, explosivos C4, dinamita, cordón detonante, claymores, TNT, etc.  Después de la teoría con los explosivos vienen las prácticas, detonando las cargas con seguridad y a distancia. Hay que buscar e identificar minas enterradas, similares a los explosivos que se usan en Afganistán. En el ejército raramente se combate como se da en las prácticas, y en especial en mi trabajo. Aprendí a pelear antes de ingresar al ejército, y no me gustó el programa combativo del ejército, que se enfocaba en combate de sometimiento, mientras que yo me enfoqué en luchar para ganar, pegándole a la gente en la jeta, o rompiéndoles los huesos. Después, en el ejército, nos enseñaron cómo estrangular a alguien.

Después de entrenar, me enviaron a mi unidad en Bamberg, Alemania, como un E-2 privado. Yo ingresé en octubre, como un E-1 y E-3 PFC después de que mi unidad se desplegó a Afganistán. Nosotros realizamos un pequeño entrenamiento por lo menos antes de desplegarnos. Yo hice tres meses de monte y desmonte de Connexes, como un E2 de bajo rango. Yo hice una especialidad en E-4. En Julio de 2011 fui promovido por mi teniente (0-6) LTC para mi duro trabajo especializado en Afganistán. Los primeros seis meses quise renunciar. Perdí mi especialidad E-4 en diciembre del 2012. Hice un ensayo de prueba criminal con nuestro nuevo LTC Austin, después en hospital mental  y otra vez un E2 de bajo rango.

Yo estuve a punto de hacerme sargento  E-5, pero tuve una crisis mental y deserté del ejército  después del aborto de Antonia, por dos meses, a finales de agosto de 2012. Fui a Rumania, Bulgaria, Grecia mientras que intentaban arrestarme y meterme a la cárcel por deserción. Cancelaron mi pasaporte en el Ejército de Grecia e Interpol estaba buscándome. Yo tenía una garantía federal en el ejército por si lo abandonaba. Me metí a la embajada de Grecia para regresar a Pamberg, Alemania. Después estuve en el hospital mental de Land Stul y regresé a Estados Unidos. No más.

Una vez llegué a mi unidad en Alemania todavía era estricto y similar el entrenamiento. Perdí mi trabajo y estaba un poco escéptico. Estuve realmente haciendo inventario y limpiando armas. En mi tiempo libre, durante la semana, me gustaba mirar mucho porno, hacia sexo con la mano y dibujaba. En los fines de semana me gustaba  ir a fiesta, tomar, tener sexo con chicas calientes, uh, mucho sexo, hacía mierda la plata. Como un E2 privado hacía unos 700 dólares en dos semanas en Alemania, y los fines de semana me gastaba de 350 a 400 dólares, realmente es una pena.   

En Afganistán, de noviembre de 2010 a noviembre de 2011. Después de Afganistán nuestra unidad tomo treinta días de vacaciones, eran las primeras reales vacaciones en dos años de estar en el ejército. Yo estuve en Islandia, Noruega, Suecia, Finlandia, Rumania y regresé nuevamente a Alemania. Después de las vacaciones nos presentamos para trabajar todos los días los medios días. El trabajo era demasiado duro durante los tres primeros meses del despliegue.

Entonces empezamos a entrenar formaciones de nuevo, en unidades y escuadras (1-5 personas).   Estaba marchando principalmente en el bosque,  buscando imitaciones de  bombas, simulacros de reacción, practicar haciendo brechas, limpiando las casas, como asegurar y limpiar una habitación de personal enemigo o explosivos en grupos de uno a cuatro hombres.

En julio, Antonia me dijo que estaba embarazada y que estaría fuera de la escuela. Yo estaba trabajando  en el ejército, en Alemania, ella estaba lejos, en Rumania, a 800 millas. Yo le di plata  para el aborto. Después ella me dijo que no quería estar con nadie, por el accidente del embarazo. Ella casi se muere en la operación y no podía darse el lujo de quedarse en el hospital. Intenté sacar un préstamo en el banco pero me lo negaron, me enfadé y saque todo el dinero que me quedaba en el banco y saqué prestado el resto a mis amigos, para que ella pudiera quedarse en el hospital en Rumania.

Quedé arruinado en Alemania, quería conseguir plata para devolverme para Rumania para estar seguro que todo estaba bien. Tuve una crisis mental, con alucinaciones, e intente matarme varias veces en Rumania. Estuve herido en Grecia por un mes, como fugitivo, sin plata, con problemas mentales y alucinaciones. Ahora Antonia es incapaz de tener un hijo, por las complicaciones durante la cirugía, eso me deprimía. Yo quise apoyarla y estar con ella, pero el problema era que ella no quería estar con ningún hombre, ahora  solo quería hablar con chicas. Sigo sin hablar con ella, realmente sigo sin poder hablar con ella después de todo lo que pasó. A finales de octubre de 2012 regresé a Alemania como prisionero del gobierno gringo y fui enviado al hospital.

El hospital era grande, con muchas mujeres bonitas. Me dieron toda clase de píldoras y medicaciones. Dos eran para la esquizofrenia y alucinaciones, otra para las pesadillas, otra para el insomnio y para el problema del tiro en la parte de atrás de mi cabeza y los esteroides. Duré un tiempo sin saber de dónde era, ni dónde había estado. Me tomó un tiempo volver a aprender a hacer las cosas simples y ser capaz de leer y escribir nuevamente. Me estimularon gustándome la gente. En las terapias hablaba del día para poder recobrar la memoria.

En Diciembre del 2012, después de salir del hospital, regresé a mi unidad, allí me hicieron sentar y no hice nada en todo el día. Pasé la navidad en mi cuarto, mirando fijamente a la pared y sin hablar con nadie. Me castigaron degradándome de especialista E-4 a especialista privado E-2, y 45 días extras sin ninguna paga, mientras recibía las medicaciones para mi problema. Además de que seguía teniendo pesadillas, el trabajo extra era ir a trabajar de 6 a 6, mientras me miraban sentado sin hacer nada. Después me castigaban limpiando pisos, baños, recogiendo basura de las 6 hasta media noche. Los fines de semana el castigo era de las 9 del día hasta media noche limpiando barracas y dormitorios.

Después de los 45 días quedé libre de castigo, en febrero del 2013, pero con todos mis problemas fuera del hospital y con un balazo en la cabeza. En marzo la paga fue patearme sacándome del ejército,  dizque por un delito grave. Se suponía que debía estar fuera para el 15 de Marzo del 2013, pero solo fue hasta el 22. Pagué como 100 dólares para continuar la escuela después del ejército e ir a la universidad. Sin asistencia para la universidad ellos me ayudarían, fue una de las razones por las que me metí al ejército, en primer lugar quería continuar mi educación, después ellos me llevaron lejos, ¿no piensa lo enfadado que estoy por eso? 
¿Por qué habría de ir a la  guerra, a perder a mis amigos sin ninguna razón? Me dijeron también que podía apelar por los cargos impuestos, pero a ellos no les importa mi futuro, lo único que les importa es la plata. Seguro que solo les importa es la plata. El daño está hecho, usted sabe lo que significa.

Yo disfruto mi tiempo aquí en la selva, es una pena que usted me diga que  no voy a poder estar más aquí, ustedes realmente son gente buena, me gustaría estarme por más tiempo, pero si usted dice que lo mejor para míes irme, yo le creo. ¿Usted vendrá a visitarme? Nosotros vamos  a fiestas y tenemos buenos ratos.   

Cuéntame qué sabe del futuro.  Yo sé que usted tiene tiempo de viajar por una nave espacial. ¿Está escondiendo este extranjero de mí? ¿Dónde está el extranjero que esconde? Muéstrame dónde está el extranjero.

Mi historieta, ¿dónde está el extranjero?  Colombia no es mi guerra, y no estoy involucrado.Esto es para usted y su pueblo, podría alegremente ayudarle, pero no con armas, usted me ha tratado con amabilidad. Yo no hago eso, cuando yo dejé el ejército de Estados Unidos era muy peligroso y difícil, espero que usted entienda que no estoy interesado en matar gente, pero sí en salvar vidas, eso me interesa mucho, la gente puede vivir feliz viviendo sin violencia. Aquí en la selva estoy rodeado de vida, animales y eso me hace feliz. 
No estoy seguro lo que ustedes vayan a ganar por la guerra en Colombia, pero sé que en Afganistán nadie va a ganar, solo son victorias de muerte. Primero Rusia por 20 años, y ahora USA por 15 años aproximadamente, sin ningún progreso a la vista. Les damos ayuda para las escuelas, y comida y otras cosas, pero los Talibanes las destruyen, incluso mientras nosotros, la mayoría de nosotros quienes peleamos en la guerra les respetamos la religión y sus creencias, y lo que nos dan es disparar a las iglesias, hospitales o escuelas, ellos lo hacen contra nosotros. Espero que algún día la guerra termine para ese pueblo.

Compré un boleto de avión para Barranquilla ya que era 100 dólares más barato que un vuelo directo a Bogotá, Colombia.No me gustó realmente Panamá, era demasiado caro.Llegué al aeropuerto, recogí mi maleta, tome un taxi para el hotel Lido o Lino, no me recuerdo como se deletrea, pero quedaba en el centro turístico. Estuve en la catedral, museo del oro, el museo nacional, paré en el planetario, mucha historia y muy bueno. ¿Por qué no? Hay siempre una guerra en cualquier lugar. En México está la guerra del cartel, y en Grecia, cuando estaba huyendo, estaba en una protesta contra el gobierno por la guerra allá. Justamente porque una guerra o un conflicto armado en marcha, no va a detenerme de disfrutar las vacaciones. ¿Qué diferencia hay de ser capturado e ir a la cárcel?

Las  personas que trabajan en el hotel donde me quedé me dijeron que probablemente no debía ir a Inírida y al Parque nacional Puinwai, que era peligroso, realmente quería ir y me fui. Yo solo viajé con una maleta negra, para todo mi viaje, de USA a México, de México a Panamá, de ahí a Colombia, la maleta es la misma que usted cogió.
Desde el aeropuerto de Panamá es aproximadamente 400 dólares.  

Yo viajé de  EE.UU. a México con 1.911.87 dólares y los gasté por el camino. El auto bus de USA al sur de México cuesta aproximadamente unos 2.87 dólares, hoteles en México y autobuses en Honduras. Los hoteles en Honduras para una semana, comida y cerveza y algunas ciudades en Honduras, yo realmente disfruté Honduras, se la recomiendo. Fui a San pedro, Copan, Ceiba, San Juan, Tegucigalpa y otros lugares muy bonitos. Después a Nicaragua, en auto bus, el clima era fresco. Conocí un tipo que robó una aerolínea en pleno día en Managua, y él me dio buena marihuana para vender en la capital. Era jefe de una banda en ciudad de México. De Costa Rica a Panamá,  en autobus y de ahí a Colombia. Realmente me gusto fue aquí. 

Antes de que me vaya tengo que ver un tigre, es listo y adorable.

Sin embargo, el Florín me debe 4.500 euros desde hace un año. Se los presté cuando su negocio no iba muy bien, se los pediré para viajar a Rumania. Es barato, pienso viajar a España y después en tren a Rumania. No estoy seguro, pero buscaré la forma más barata de poder viajar.   

No tengo planeado un viaje de regreso. Yo viajo solo y no tengo trabajo, no hago plan de viajar, pero si lo hago iré a Rumania, a trabajar con el papá de Antonia.

Kevin Scott

Fin

 

volver arriba

Web insurgente

Red social

Revistas y folletos

Listas de reproducción

Suscríbete

Recibe a tu e-mail toda la información actualizada de los diálogos de paz:

Su e-mail aquí:

Su nombre (opcional):